Antecedentes históricos del problema del maltrato infantil
Según varios autores, que aquí se abordarán, este fenómeno
del maltrato infantil ocurre desde los inicios de la humanidad; "la
historia de maltrato a menores ocurre desde que el ser humano se encuentra en
la faz de la tierra. Por lo tanto, debe entenderse y aceptarse que éste es un
fenómeno tan antiguo como la humanidad misma y no una característica peculiar
de la sociedad moderna"(Loredo 199 ), diversas culturas a lo largo de la
historia de todo el mundo lo han utilizado como una forma de educación y
crianza para los hijos.El maltrato infantil aparece como una forma de
interacción humana muy difundida.
Hoy en día la violencia hacia los niños reviste formas más
sutiles, se ejerce de manera silenciosa en el hogar, la calle o la escuela, y
se ha convertido en una práctica común y socialmente aceptada.Sin embargo,
hasta hace muy poco se le ha puesto el interés debido al problema, se le ha
clasificado y considerado como tal y ha incrementado la atención en éste, como
lo menciona "El fenómeno de la violencia y el maltrato dentro del ámbito
familiar no es un problema reciente. Los análisis históricos revelan que ha
sido una característica de la vida familiar tolerada, aceptada desde tiempos
remotos.
Sin embargo, algunas décadas atrás, expresiones tales como
niños maltratados, mujeres golpeadas o abuso sexual tal vez habían sido
comprendidos pero no consideradas como sinónimo de graves problemas
sociales" Corsi (1994), según este autor, la violencia familiar comenzó a
abordarse como problema social grave a comienzos de los 60, cuando algunos
autores describieron el "síndrome del niño golpeado", redefiniendo
los malos tratos hacia los niños; también el abordaje periodístico de estos
casos, contribuyó a generar un incremento de la conciencia pública sobre el
problema. También Cortés y Cantón (1997) mencionan que el abuso infantil ha
existido siempre aunque ha sido durante los últimos 150 años cuando ha ido
emergiendo como un problema social y una considerable cantidad de instituciones
sociales y legales se han ocupado de él y que en un principio, este fenómeno no
recibió atención como tal, sino que dentro del esfuerzo por acabar con el
problema de los niños vagabundos e indigentes se encontraron diversos casos de
maltrato infantil.Berk (1999) señala un aspecto muy importante y decisivo en la
aceptación del problema del maltrato infantil como tal y señala que este
problema es tan viejo como la historia humana, pero solo recientemente ha
habido aceptación amplia de que el problema existe, investigación centrada en
entenderlo, y programas dirigidos a ayudar al niño maltratado y a las familias
y quizá este aumento de interés público y profesional es debido al hecho de que
el maltrato infantil es muy común en grandes naciones industrializadas o
desarrolladas como las no desarrolladas y en vías de desarrollo, es decir que
la incidencia de este problema se ha incrementado tanto mundialmente que se ha
salido del control social. Esto resaltó claramente cuando Marcovich(1981)
señaló que cada minuto un niño sufría maltrato físico o verbal por parte de
alguno de sus padres.
Por otro lado, "tanto el maltrato infantil como la
violencia intrafamiliar son fenómenos sociales que han gozado de aceptación en
nuestra cultura, a pesar de que en los últimos tiempos estas conductas han sido
condenadas por constituir algunas de las formas de violencia más comunes
penetrantes en nuestra sociedad todavía miles de niños y mujeres sufren de
manera permanente actos de maltrato físico, psicológico y sexual en su propio
hogar. Hasta ahora ha habido una separación histórica entre la violencia
doméstica y el maltrato infantil, la primera salió a la luz pública debido al
trabajo de las organizaciones de protección a las mujeres".La revista Boletín
(1996) en el artículo llamado el castigo corporal en la niñez: ¿endemia o
epidemia?, afirma que los años sesenta marcan un hito en la historia referente
a la violencia contra los niños, ya que durante este ese periodo se describió
el síndrome del niño maltratado y se le acuño este nombre y desde entonces se
han multiplicado los trabajos sobre el tema pero a pesar de las investigaciones
realizadas, aún queda mucho por aclarar sobre la epidemiología de la violencia
contra los niños, sus causas y sus mecanismos y las medidas más eficaces para
prevenirla.
Sin embargo, los conocimientos acumulados hasta ahora
constituyen suficientes bases para la acción y justifican la formulación de
programas de intervención sobre las bases científicas .Por tanto, cabe aclarar
que este tema en la actualidad ha cobrado interés pero no el necesario para
actuar de manera participativa, es decir, para implementar nuevos programas de
prevención y ayuda psicológica para padres así como poner en marcha los ya
existentes.
